
Foto: Aída Zelegna
Live Out 2018:
un festival de resistencia
Por lasmareas
Los 42 kilómetros de un maratón se quedan cortos a comparación de la resistencia y persistencia de los fuimos al festival Live Out el sábado 20 de octubre y es que ahora no fue el calor ni la terrible canícula la queja principal, sino fue la lluvia. Y wow con esa lluvia.

Mintfield: Foto Aída Zelegna

Mintfield: Foto Aída Zelegna

Mintfield: Foto Aída Zelegna
El festival comenzó con el dúo de Tijuana, Mint Field, que vienen de una buena gira por Estados Unidos y pararon en Monterrey para dar este show a un grupo pequeño de personas que madrugaron pero corearon todas de las canciones.

NoMBe: Foto Aída Zelegna

NoMBe: Foto Aída Zelegna

NoMBe: Foto Aída Zelegna
NoMBe le dio la bienvenida a la lluvia, Noah McBeth de Alemania junto a su ensamble de mujeres en los instrumentos, nos pusieron a bailar y lo mejor fue que pudimos hacerlo junto a él porque al final de su presentación, bajó con el público a cantar. Pautas digitales qué, ¡así es como se ganan nuevos fans!

ALMA: Foto Aída Zelegna

ALMA: Foto Aída Zelegna

ALMA: Foto Aída Zelegna
En lo personal, siempre agradezco que la banda se tome un tiempo entre canción y canción para hablar con el público. ALMA y Bishop Briggs se ganaron mi cora al contarnos que era su primera vez en México, lo emocionadas que estaban al pisar Monterrey y sobre todo sus agradecimientos a la entrega hacia su música muy a pesar del clima: “It’s a dream come to México, wasn’t part of my dream that you guys get wet but hopefully I’ll warm you up”, dijo la californiana Sarah Grace de Bishop Briggs al soltar “River”, canción coreada por todos.

Foto Aída Zelegna

Slenderbodies: Foto Aída Zelegna

Slenderbodies: Foto Aída Zelegna

Slenderbodies: Foto Aída Zelegna

Belly: Foto Aída Zelegna

Belly: Foto Aída Zelegna

Benjamin Booker: Foto Aída Zelegna

Benjamin Booker: Foto Aída Zelegna

Benjamin Booker: Foto Aída Zelegna
A este punto, ya no quedaba nada del familiar Parque Fundidora, parecía un Boot Camp para los festivales más extremos porque por un lado veías a personas maniobrando entre su cheve, celular e impermeable y del otro lado saltos de hasta dos metros evadiendo charcos pero también había algunos otros que simplemente se rindieron a la música. Justo Benjamin Booker coronó este momento con sonidos blueseros y voz áspera. Para muchas personas que estaban haciendo tiempo para The Weeknd, sí casi cinco horas antes de su presentación, la espera fue más que buena escuchando “Overtime” y “Wicked Waters”.

Bishop Briggs: Foto Aída Zelegna

Bishop Briggs: Foto Aída Zelegna

Bishop Briggs: Foto Aída Zelegna

Bishop Briggs: Foto Aída Zelegna

Vance Joy: Foto Aída Zelegna

Vance Joy: Foto Aída Zelegna

Vance Joy: Foto Aída Zelegna
A pesar de una presentación sólida y bien honesta de Vance Joy, en el escenario Live Outdoor Stage muchas personas prefirieron plantarse en el Tecate Stage para las futuras presentaciones y cantar a lo lejos “Riptide”.
Tecate Stage, el escenario donde pasó de todo. Desde los solos de saxofón de Marian Hill hasta los visuales más mindfucks de St. Vincent.

Marian Hill: Foto Aída Zelegna

Marian Hill: Foto Aída Zelegna
Marian Hill fue un performance más allá de la música. Al escuchar las primeras notas de “Down” quedó claro que es el ejemplo perfecto de cuando los ritmos recorren todo el cuerpo para hacer una expresión corporal que hipnotiza a todos. Los multinstrumentistas que acompañaban a Samantha Gongol, también disfrutaron del escenario echándose uno que otro baile en las canciones “One Time” y “I Want You”.

St. Vincent: Foto Aída Zelegna

St. Vincent: Foto Aída Zelegna

St. Vincent: Foto Aída Zelegna

St. Vincent: Foto Aída Zelegna

St. Vincent: Foto Aída Zelegna

St. Vincent: Foto Aída Zelegna

St. Vincent: Foto Aída Zelegna
9:15pm. Llegó la hora que estaba esperando y que hizo valiera la pena todos mis futuros resfriados. Hasta eso la lluvia se tomó una pausa para escuchar y admirar a St. Vincent. La última vez que la vi fue en el 2014 y se subió a las torres laterales del escenario entonces, no sabía ni qué esperar ahora con Masseduction y todo ese látex, neón y dominatrix aesthetic.
Annie Clark dio un show de reinventos, desde su look hasta nuevas versiones de “Marrow” y “Rattlesnake“. Ella y su banda alineados en forma horizontal, sin jerarquías ni egos musicales, comenzaron el show con “Sugarboy” vestidos de vinil futurístico. Algo que no me esperaba es que interactuara tanto con la audiencia. Por lo general, se mantiene en un show planeado y coreografeado pero no en esta ocasión porque en repetidas ocasiones mostraba el amor hacia Monterrey tanto que para la última canción, compuso una versión muy regia de “New York” que decía más o menos así:
“Monterrey isn’t Monterrey without you, love
So far from the Barrio Antiguo
If saw you in Fundidora
Well, you’re the only hijo de la chingada who can handle me”.
El amor es recíproco, Annie.
Faltaban dos presentación para que terminara el festival. A lo lejos comenzaron a retumbar los vidrios de la Nave Lewis y The Chainsmokers eran los responsables. ¿Alguien me puede explicar qué onda con estos dudes? Just wow.
La gente estaba emocionada, cubierta en lodo y bailando sin importarles nada. Este dúo saben muy bien cómo mantener a la gente con el hype aún con problemas técnicos. En un punto se quedaron sin audio unos minutos pero el público los “cubrió” cantando “Cielito lindo” en agradecimiento de un buen show.

The Weeknd: Foto A;ida Zelegna

The Weeknd: Foto A;ida Zelegna

The Weeknd: Foto A;ida Zelegna

The Weeknd: Foto A;ida Zelegna

The Weeknd: Foto A;ida Zelegna

The Weeknd: Foto A;ida Zelegna

The Weeknd: Foto A;ida Zelegna
Finalmente, el acto principal de la noche: The Weeknd. Abel Makkonen Tesfaye tiene voz para cantar y para intepretar. Confirmo yo y el abarrotamiento de gente que esperaba este show que cantaron y bailaron toda la presentación. La lluvia, el lodo y la espera se recompensaba al escuchar “Starboy”, “Can’t feel my face” y el cierre con “The Hills”. Sin duda, The Weeknd es todo lo que dicen. Una fuerza, entrega y dinámica en el escenario con full band y visuales.
Siempre hay finales felices. Abel feliz por su visita a México, un público resistente y un festival bien true donde la lluvia sirvió de filtro para aquellos que en verdad se dejan llevar por la música y aguantan un Live Out extremo.
Ahora toca revivir algunas de las presentaciones con un playlist post festival y un té caliento para no resfriarnos.
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